Inspirado en una revolución social

Todo empezó por azares del destino, en uno de los lugares más recónditos del planeta, cuando uno de nuestros fundadores supervisaba la construcción de una enorme mina de níquel en el Pacífico Sur. Por razones más allá de lo que podemos explicar en estas líneas, nuestro fundador empezó a sentir fuertes dolores de espalda que lo hicieron abandonar sus labores de consultor en la mina. Sin poder tomar el vuelo de 22 horas de regreso a México, no le quedó más opción que permanecer en la región durante varias semanas para completar un tratamiento de rehabilitación.

Mientras se recuperaba en un pequeño país del sudeste asiático, notó algo curioso entre la gente que lo rodeaba: las mujeres no tenían ni rastro de vello en el cuerpo y muchos de los hombres tampoco. La respuesta que daban las mujeres era directa: Lo hacían por su deseo incontenible se sentirse tan sensuales, sexys y empoderadas como fuera posible. Para ellas, la depilación se había transformado en sinónimo de máxima liberación sexual y expresión personal. Por otra parte, la respuesta que daban los hombres era aún más sorprendente: “¡Tenemos que hacerlo! De lo contrario, nuestras parejas no se acuestan con nosotros.”

En Asia, descubría nuestro personaje, el boyzilian se había convertido lentamente en una herramienta indispensable de aceptación social y sexual en los estratos medios y altos de la sociedad. El que no se depilaba la pasaba mal. Los “peludos” habían dejado de ser aceptados en los círculos sociales de prestigio.

Sintiendo la misma presión del entorno, nuestro fundador decidió hacerse su primer boyzilian, pensando solamente en cuán dolorosa iba a ser la experiencia. Al hacérselo finalmente, no sólo se sorprendió por lo indolora que fue su sesión, sino que a partir de entonces su vida cambió para siempre. Una nueva sensación de libertad genital y liberación sexual se apoderó de él al instante y este sentimiento no lo podría abandonar jamás.

Eventualmente regresó a México, y como aquí le fue imposible conseguir su anhelado boyzilian, decidió no esperar más y abrir la opción que diera al público mexicano la posibilidad de ponerse al corriente. Un lugar especializado en brazilians y boyzilians, lleno de arte y diseño, y surtido con los productos más exquisitos del mundo. De este modo nació Wax Revolution. El resto de la historia la escribes tú.